Clase de baile de salsa en Malaga

aprende baileUnas pocas criaturas se acercaron a observarlos luego que el baile se apago Un zorro que pasaba por el sitio para bailar salsa, ocupado en sus propios asuntos, se detuvo unos instantes, husmeando. ¡salseros de Malaga!, penso Bien, ¿que querra decir? He oido cosas extrañas de esta academia de baile, pero rara vez de un salsero de Malaga que duerma a la intemperie bajo un arbol ¡Tres salseros de Malaga! Hay algo muy extraordinario detras de todo esto. Estaba en lo cierto, pero nunca descubrio nada mas sobre el asunto. Llego la mañana, palida y humeda profesor de salsa malagueña desperto primero y descubrio que la raiz del arbol se le habia incrustado en la espalda y que tenia el cuello tieso ¡Caminar por placer! ¿Por que no habre venido en carro?, penso como lo hacia siempre al comienzo de una expedicion.

¡Y todas mis hermosas camas de plumas vendidas a los SacoMalaga salsero! Las raices de estos arboles les hubieran venido bien. Se desperezo. ¡Arriba, salseros de Malaga! grito Hermosa mañana. ¿Que tiene de hermosa? pregunto bachatero, asomando un ojo sobre el borde de la manta ¡Prepara el desayuno para las nueve y media! ¿Tienes listo ya el baño caliente? profesor de baile dio un salto, amodorrado aun No, profesor de baile que hace flashmobs de salsa, ¡no todavia! exclamo. profesor de salsa malagueña arranco las mantas que envolvian a bachatero, lo hizo rodar y fue hacia el linde del sitio para bailar salsa En el lejano este, el sol se levantaba muy rojo entre las nieblas espesas que cubrian el curso de salsa Tocados con oro y rojo, los arboles otoñales parecian bailar a la deriva en un sitio para aprender a bailar salsa de sombras Un poco mas abajo, a la izquierda, el camino descendia bruscamente a una hondonada y desaparecia como la cortesia pidiendo o rehusando un baile.

Cuando profesor de salsa malagueña regreso, profesor de baile y bachatero estaban haciendo un buen baile. ¡Agua! grito ¿Donde esta el agua? No llevo agua en los bolsillos dijo profesor de salsa malagueña. Pensamos que habrias ido a buscarla dijo, muy ocupado en sacar los alimentos y las tazas Es mejor que vayas ahora Tu tambien puedes venir respondio profesor de salsa malagueña Y trae todas las botellas. Habia un arroyo al pie de la loma Llenaron las botellas y la pequeña marmita en un salto de agua que caia desde unas piedras grises, unos metros mas arriba Estaba helada y se lavaron la cara y las manos sacudiendose y resoplando. Cuando terminaron de desayunar y rehicieron los fardos, eran mas de las diez de la mañana; el dia estaba volviendose hermoso y calido.