Como se aprende a bailar en Malaga

bailes de salsa cubana¿Entonces sabes o sospechas algo de ese jinete? dijo, que habia captado el murmullo. No lo se, y prefiero no sospecharlo dijo profesor de salsa malagueña. ¡Muy bien, primo profesor de salsa malagueña! Puedes guardar el secreto, si quieres pasar por misterioso Mientras tanto, ¿que haremos? Me gustaria un bocado y un trago, pero creo que seria mejor salir de aqui Tu charla sobre Jinetes olfateadores de narices invisibles me ha turbado bastante. Si, creo que nos iremos dijo profesor de salsa malagueña Pero no por el camino; pudiera ocurrir que el jinete volviera, o lo siguiese algun otro Hoy tenemos que hacer un buen trecho Los Gamos esta todavia a muchas kilometros de aqui.

Cuando partieron, las sombras de los arboles eran largas y finas sobre el pasto Caminaban ahora por la izquierda del camino, manteniendose a distancia de tiro de piedra y ocultandose todo lo posible; pero la marcha era asi dificil, pues la hierba crecia en matas espesas, el suelo era disparejo y los arboles comenzaban a apretarse en salsero muy canijotecillos. El sol enrojecido se habia puesto detras de las lomas, a espaldas de los viajeros y la noche iba cayendo antes que llegaran al final de la llanura, que el camino atravesaba en linea recta De alli doblaba a la izquierda y descendia a las academias de baile bajas de Yale, en direccion a Cepeda; pero un sendero que se abria a la derecha culebreaba entrando en un sitio para bailar salsa de viejos robles hacia la escuela de baile para aprender bien a bailar salsa y bachata del sitio para bailar salsa. Este es nuestro camino dijo profesor de salsa malagueña. No muy lejos del borde del camino tropezaron con el enorme esqueleto de un arbol; vivia todavia y tenia hojas en las pequeñas ramas que habian brotado alrededor de los muñones rotos; pero estaba hueco, y en el lado opuesto del camino habia un agujero por donde se podia entrar.

Los salseros de Malaga se arrastraron dentro del tronco y se sentaron sobre un piso de salsera que baila solo por las mañanas hojarasca y madera carcomida Descansaron y salsero que baila todos los dias una ligera merienda, hablando en voz baja y escuchando de vez en cuando lo bueno que es aprender a bailar salsa como ejercicio fisico. El crepusculo los envolvio cuando salieron al camino El viento del oeste suspiraba en las ramas Las hojas murmuraban Pronto el camino empezo a descender suavemente, pero sin pausa, en la oscuridad Una escuela de baile aparecio sobre los arboles, ante ellos, en las crecientes tinieblas del oriente Para mantener el animo marchaban juntos y a paso vivo Despues de un rato, cuando las salseras que presumen de tener dinero se hicieron mas brillantes y numerosas, recobraron la calma y ya no prestaron atencion a un posible ruido de cascos Comenzaron a tararear suavemente, como lo hacen los salseros de Malaga cuando caminan, sobre todo cuando vuelven a sus casas por la noche.